La nueva ley de prevención para trabajadoras de limpieza en hogares: ¿Qué cambia desde noviembre de 2025?
- Balmelia

- 1 dic 2025
- 4 Min. de lectura
Obligaciones, riesgos y oportunidades para familias y empresas
La nueva ley de prevención para trabajadoras de limpieza en hogares: ¿Qué cambia desde noviembre de 2025? Esta pregunta es clave para miles de familias y empresas en España que emplean profesionales de limpieza doméstica y que ahora se enfrentan a obligaciones legales antes exclusivas de las grandes compañías. La normativa, en vigor desde noviembre de 2025, representa uno de los avances más significativos en materia de protección laboral y profesionalización del sector doméstico, buscando dignificar la actividad y reducir su histórica vulnerabilidad ante accidentes y enfermedades profesionales.
¿Qué exige la nueva ley de prevención para trabajadoras de limpieza en hogares y a quién afecta?
Hasta ahora, la prevención de riesgos laborales era una obligación reservada a empresas y administraciones. Sin embargo, la nueva ley amplía este deber a cualquier persona que contrate trabajadores para tareas domésticas (limpieza, cuidado, mantenimiento, etc.), equiparando derechos y exigencias al sector profesional. Esta reforma no solo afecta a empresas externas, sino también a particulares con empleados contratados en régimen doméstico y a plataformas que intermedian servicios.
El objetivo principal es garantizar que todas las personas que desempeñan tareas de limpieza en hogares cuenten con entornos seguros, medidas de protección adecuadas y acceso a información que minimice incidentes laborales. Esto incluye obligaciones como:
Realizar y documentar la evaluación de riesgos específicos del domicilio.
Proporcionar formación básica sobre productos utilizados y procedimientos seguros.
Garantizar equipos adecuados e instrucciones claras para la limpieza.
Informar al trabajador de posibles riesgos, desde resbalones hasta exposición a agentes químicos.
El incumplimiento puede acarrear sanciones de hasta 50.000 euros, subrayando la importancia de afrontar esta obligación con seriedad y rigor.

Evaluación de riesgos en casas particulares: ¿Cómo hacerlo?
Uno de los puntos de mayor incertidumbre para familias y pequeñas empresas es cómo adaptar los procesos tradicionales de prevención laboral a entornos privados, dinámicos y a menudo poco preparados. La ley establece que la evaluación debe contemplar:
Inventario de productos químicos y su correcta identificación.
Accesibilidad y condiciones de trabajo en baños, escaleras, cocinas y despensas.
Zonas de riesgo de caídas, atrapamientos o cortes.
Prácticas para prevenir lesiones musculares o de espalda por manejo de mobiliario.
La herramienta pública Prevencion10.es se ha convertido en el recurso recomendado por el ministerio, permitiendo a empleadores generar documentos y cumplir con la normativa de forma sencilla, digital y gratuita. Además, existen guías específicas según tipo de vivienda y servicios subcontratados que facilitan la adaptación de los protocolos al día a día del hogar.
El impacto en los trabajadores domésticos: derechos y protección
La ley supone un avance significativo en la protección de los derechos de los trabajadores domésticos:
Reconocimiento formal de la actividad, favoreciendo la contratación legal y la cobertura de contingencias profesionales, incluidas bajas por enfermedad o accidentes de trabajo.
Mayor seguridad y acceso a información sobre riesgos químicos y tipos de limpieza.
Reducción de la exposición a productos ilegales, tóxicos o incompatibles.
Formación básica obligatoria por parte de los empleadores.
Esto fortalece la posición de las profesionales (mayoritariamente mujeres y migrantes) en casos de denuncia o reclamación, reduciendo la informalidad y facilitando auditorías rápidas por parte de la inspección de trabajo
Externalización: empresas y plataformas de servicios
Si bien la nueva normativa puede suponer un verdadero reto logístico para hogares y pequeños comercios o centros de trabajo con pocos trabajadores, empresas como Balmelia ofrecen servicios a precios muy competitivos que permiten gestionar con eficacia los servicios de limpieza y garantizar el cumplimiento estricto de toda la normativa, sin sorpresas.
Las plataformas tecnológicas, por su parte, pueden adaptar sus aplicaciones y sistemas de gestión para automatizar la evaluación de riesgos, el envío de formaciones digitalizadas y la comunicación con clientes y trabajadores. La digitalización será la clave para transformar la burocracia en valor añadido y servicio premium.
¿Qué riesgos laborales se consideran prioritarios en limpieza doméstica?
El sector limpieza doméstica está expuesto a múltiples riesgos, y la ley busca abordarlos de forma específica. Entre los principales, destacan:
Accidentes por resbalones y caídas, especialmente en baños, cocinas y zonas húmedas.
Lesiones por manipulación de cargas o mobiliario (estanterías, sofás, etc.).
Exposición a productos químicos irritantes, tóxicos o alergénicos, muchas veces sin etiquetado o con mezclas inseguras.
Riesgos eléctricos por uso de aparatos de limpieza sin revisión.
Cortes y heridas con utensilios o vidrios.
La normativa obliga a registrar incidencias y a actualizar los planes de prevención ante cualquier cambio en las condiciones de trabajo o productos empleados.
La inspección y las sanciones: cómo evitarlas
El nuevo marco legal prevé que la inspección de trabajo pueda auditar hogares privados ante denuncias, accidentes o revisiones aleatorias. Para evitar multas y complicaciones, es fundamental:
Mantener toda la documentación de evaluación de riesgos accesible y actualizada.
Proporcionar hoja de información y registro de entrega a cada trabajador.
Conservar certificados de formación y fichas técnicas de productos.
Contar con registro digital (Prevencion10.es o propio) disponible en caso de inspección.
Las sanciones son no solo económicas, sino también en reputación, por lo que la prevención es la mejor garantía.
Buenas prácticas y ejemplos útiles para empleadores
Realiza un recorrido por tu domicilio con el trabajador antes de empezar cada nueva tarea o campaña de limpieza.
Actualiza la lista de productos y materiales regularmente, y solicita fichas técnicas.
Proporciona y exige el uso de guantes, mascarillas y equipos de protección en tareas de riesgo.
Rotula zonas especialmente peligrosas y comunica cualquier cambio en mobiliario, instalaciones o productos.
Utiliza plataformas digitales para organizar la documentación y recibir alertas de cumplimiento o formación pendiente.
Futuro: hacia una limpieza doméstica profesional y segura
La profesionalización del sector y el reconocimiento legal no solo aportan seguridad, sino que también dignifican la profesión y fomentan la contratación formal. El nuevo modelo sitúa a España como referente europeo en protección social para el sector doméstico, anticipando una demanda de servicios más cualificados, responsables y adaptados a la normativa.



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